Buenas noches, amiguitos.
Día divertido en el curro, propiciado por una avería en uno de los camiones que había que descargar, que no ha llegado y ha aliviado la mañana. No era un pedido urgente, y el lunes tocará hacer lo que hoy no se ha hecho. Te vas a lesionar cogiendo las cajas así, me dicen de vez en cuando, pero me da igual. Es mi manera de decir que no pienso estar allí tanto tiempo como ellos.
Han hablado de Julio Iglesias. Se quien es, claro. Lo conozco más como icono que como cantante, sobretodo por los memes. Soy tu padre, y lo sabes. Uno ha dicho que se había tirado a más de tres mil tías. Hemos debatido si eso era posible o no. El primer punto a aclarar ha sido que esa frase implica tres mil tías distintas, no tres mil actos. Ha habido consenso. Entre caja y caja, han sacado la calculadora del movil, y han calculado, con cierta dificultad, que si Julio Iglesias ha estado follando durante cincuenta años, esto supone una tía distinta cada seis días. Increíble. Evidentemente, muchos han sacado a relucir que ellos no follan ni dentro del matrimonio. Yo he dicho que no me creía, lo de Julio Iglesias, lo de ellos sí. No me creo que algo así pueda ser posible fuera del ámbito de la prostitución. Aunque, por otra parte, sí creo que hay mujeres que podrían doblar esa cifra, es decir, que podrían follarse a quien quisieran en el momento que quisieran. Esa ha sido mi reflexión del asunto Julio Iglesias que, fuera de la importancia que pueda tener, nos ha entretenido la mañana y, además, por el asunto de la avería, con los riñones descansados.
Después nos hemos ido a la cervecita de los viernes, que he descubierto que es una institución en nuestro almacén, y en los almacenes de los alrededores. Alcoholismo consentido en casa, merecido después de un trabajo de los de verdad. Yo me he tomado dos y me he ido. Me caen bien, pero no quiero ser parte de la pandilla, y ellos así lo entienden. Soy el de la ETT, un tipo de paso del que olvidarán el nombre en cuanto desaparezca.
Ha venido otro tipo de una ETT, y me ha comentado que está estudiando oposiciones en una academia. No en la mía. Yo no le he dicho nada. Esa tampoco es mi pandilla, desde luego. El jefe de turno me ha comentado en voz baja que está con lo mío, que la cosa tiene buena pinta. Así, con medias palabras, como si su poder pudiese salvarme la vida.
Friday I’m in love, pero no de este.