Un día tranquilo. He desayunado solo, en silencio, con la radio baja. He ido a por el pan y el periódico, lo de siempre, y también al mercado. He hecho un risotto con setas de las congeladas. El sábado parece una agenda más que un diario.
Me gusta esa sensación de cumplir tareas pequeñas, y sobretodo la conciencia de tener solamente tareas de este tipo, insignificantes, y no otras para las que no estoy preparado. Se trata de subir colinas, no montañas. En el mercado había bastante gente. Antes había muchos puestos, pero ahora los que quedan no llegarán a la docena. Carne, pescado y fruta, tres cosas que parece que en un mercado van a estar mejor y más baratas. Hay un punto entrañable en el mercado, en el pescatero pasando el cuchillo para sacar los lomos de la pescadilla, en los números de plástico que indican el precio que ese día tiene el pollo. Me digo que esto me gusta más que el Mercadona, que yo, de algún modo esencial, soy de mercado, pero lo cierto es que voy mucho más al Mercadona que aquí. La mayoría de la gente eran ancianos.
Lo de Venezuela no parece haber causado ningún efecto en la bolsa. Ahora también hay lío en Irán, habrá que estar atento. Durante toda mi vida el Golfo Pérsico ha sido un foco de conflictos. Cuando era pequeño veía imágenes de la guerra Irán-Irak en Informe Semanal. Las imágenes de guerra, la de Israel, la de El Salvador, la de Nicaragua, me estremecían. El mundo está revuelto otra vez, se oye hablar mucho de la crisis de la democracia, pero no tengo claro el alcance de algo así, ni si será cierto o no. Los gurús dicen que en 2026 la bolsa se va a girar después de mucho tiempo de ganancias, que hay que estar preparado. ¿Cuánto puedo perder en un solo día de crack? Quince o veinte mil euros, en un mal rato. Miro la bolsa como si tuviese algún superpoder para cambiarla, para intervenir, para convertir el número rojo en verde. Hay muchas formas de rezar.
Por la tarde he visto algo de televisión con mi mujer sin prestar mucha atención. Una serie de Netflix que ella ya había empezado hace unos días. Le he preguntado un par de cosas para entender la trama, pero he visto que molestaba y, además, la serie no me estaba interesando. Me he puesto a leer. Leo bastante últimamente. En mi generación se considera lista a la gente que leía, pero yo creo que es porque en la generación anterior muchos no sabían leer. No es para tanto. Si fuese para tanto a mí, que leo bastante, me iría mejor, supongo. Los chicos han estado cada uno a lo suyo hasta que se han ido. Los sábado son ya para ellos.
Por la noche cena ligera. Comemos de un modo bastante saludable, esa es la verdad. No ha sido un gran día, ni había motivo para que lo fuese.