Padre 30/12/2025

Último día laborable del año. He trabajado por la mañana y he vuelto a casa con la sensación de cierre que me acompaña siempre en estas fechas. Por la tarde me he sentado con los papeles. No me gusta empezar el año sin saber exactamente dónde estoy. Llevo tiempo haciéndolo, medio en secreto. Son cosas para hacer con uno mismo, no me gusta comentarlas, ni en casa ni en fuera. No es algo que diga nada de ti que te mejore ante los demás. Una sociedad hipócrita que esconde lo que hace de puertas adentro. Por supuesto que pertenezco a esa sociedad. Pero no me importa hablar con un diario que no se dónde está ni lo que es, algo tan etéreo que está, de algún modo, fuera de esta sociedad que nombro. Funciona como el cura ante el que se arrodillaba mi madre en el confesionario. Algo hemos mejorado.

He repasado las cuentas. Ingresos, gastos, ahorros. Precio de los seguros, de la electricidad, de las cuotas de la comunidad. Nada sorprendente, subidas esperadas. Hemos mantenido el equilibrio. No hemos empeorado, desde luego. Tampoco mejorado de forma significativa. Seguimos en el mismo estrato social. Clase media, sea lo que sea eso, un invento que nos engloba a la mayoría, a pesar de los mensajes apocalípticos de las instituciones benéficas. Los hijos cuestan más cada año, aunque ya no lo pidan de manera directa. Podemos echar la culpa a la inflación. Perdemos poder adquisitivo, dicen los cobardes que no se atreven a arriesgar su dinero. La hipoteca sigue ahí, pero controlada. No es un problema. Sistema francés en los intereses. Algún gasto médico menor. Vacaciones discretas. Todo razonable.

He hecho números con una seriedad que ya es rutina. Llevo ya muchos días treinta de diciembre haciendo esto, sacando el cuaderno y la calculadora. No me produce ansiedad. Me tranquiliza saber que, pase lo que pase, hay una base, un colchoncito. Pero no es un colchoncito lo que quiero, quiero una línea en la gráfica que me haga aplaudir.

Mientras hacía esto he pensado en mis padres. En cómo llevaban ellos estas cosas. En lo poco que hablaban de dinero y en lo mucho que dependían de él. Nosotros al menos podemos permitirnos pensar. Jamás se dieron un capricho, ni siquiera cuando los hijos teníamos, como ellos decían, “la vida resuelta”. Para muchos debe sonar terrible, eso de tener la vida resuelta. Para mí, no. Es lo que buscamos más allá de los discursitos aparentes sobre vidas más intensas de lo que nuestros actos merecen. En fin, que en mi casa no sobraba nada, lo que solucionábamos diciéndonos que las cosas que otros tenían no eran, en realidad, para tanto. Humo que, tal vez por esa forma de mirar siempre hacia arriba, ahora busco.

Después he salido a comprar un par de cosas para mañana. Nada especial. Las uvas, carísimas, como corresponde a este día. Más vino. El supermercado estaba lleno, había tipos como yo, que empujamos el carro como autómatas, y muchos adolescentes que llenando el carro de alcohol barato para esta noche. No me gustan los adolescentes y su forma ruidosa, hormonal, de hacerlo todo.

Los hijos nos han contado brevísimamente sus planes para Nochevieja. Cada uno a su manera. El chico con amigos, los de todos los años. Temía que este año se quedase en casa, pero no, sigue vivo. Mi hija con una mezcla de ilusión y distancia, como si ya estuviera ensayando la persona que quiere ser fuera de aquí. Me parece bien. Es lo que toca.

Mi mujer ha estado algo distinta hoy. No peor. Distinta, algo ensimismada, cosa más propia demí que de ella. No he intentado interpretar nada. A estas alturas uno aprende que no todo necesita nombre. El día ha acabado bien; mi hija ha salido, mi hijo se ha ido a su habitación, y mi mujer y yo hemos visto una serie en el sofá. ¿Se puede pedir más? Si, pero menos también.

He cerrado el año así: cuentas claras, casa en orden, familia funcionando.

Anexo. Hace tiempo que no doy cuenta de mis finanzas, pero hoy, que escribo como un contable, es necesario. Fin de ejercicio.

  1. Santander 4325: 43552,75 €
    CaixaBank 1800: 18810 €
    Inditex 550: 30987 €
    Nvidia 325: 60950,5 $
    Tesla 45: 24544,35 $
    Novo Nordisk 330: 14533,2 €
    Aurora Innovation 1000: 3840 $

Total: 107882,95 y 89614,85 89334,85

Datos. Desde la última vez que los publiqué, el 16 de este mes, hay 3433,43 € y 5611,18 $ más. No siempre es así, desde luego. Este año, con lo vendido y lo comprado, la cifra, comparada con la del mismo día del año pasado supone un aumento, redondeando, de 54000 euros, el doble de lo ganado en mi puesto de trabajo, yendo cada día a sentarme en la misma silla de lunes a viernes. Debería contarle a mi mujer esta ganancia. Dicho de otro modo, un modo mejor, esta ganancia lograda sin hacer nada más que tomar pequeñas decisiones y esperar. Pero no lo haré. Este es otro de mis pequeños castillitos que,sospecho, harían la delicia de cualquier psicólogo. De momento, la cuenta sale bien. Feliz año nuevo, narrador.

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