Hija 20/12/2025

He quedado con una amiga para “dar una vuelta”. Eso significa mirar escaparates, entrar en tiendas sin intención real de comprar o comentar la ropa de gente que no conocemos. La frivolidad es sana, necesaria. Nos hemos tomado un par de cervezas en un bar universitario, lleno de gente como nosotras. Hemos hablado de chicos, de chicas y de libros. Estas navidades espero terminarme La broma infinita, que me está costando lo suyo.

La ciudad está distinta estos días. Demasiada gente en la calle. Más ruido, más prisa, como si todos estuviésemos cumpliendo el trámite colectivo de aparentar ser un poco más felices de lo que somos y gastar algo más de dinero de lo que debemos, con la peculiaridad de considerar que las dos cosas son, más o menos, lo mismo. Diciembre es un mes que se atraviesa, no se habita, podria decir un poeta al que llevasen como tertuliano a uno de esos estúpidos programas navideños de televisión.

En casa no he contado gran cosa. Nadie me ha preguntado. Agradezco esa especie de pacto tácito: no invadir, no exigir relato. Mi padre me ha contado, con cierto detalle, lo que va a preparar para comer en Navidad. Me ha dado un poco de pena esa manera de fingir entusiasmo.
He pasado la tarde leyendo y mirando el móvil a ratos. Pensando en todo un poco; aunque sea hortera, es inevitable hacer planes para el nuevo año. Más que ordenar, lo que quiero hacer es archivar, bajar al sótano de mis prioridades lo menos interesante sin tener que dar explicaciones. Me sirve, no me sirve. Las cosas, por otra parte, se detienen solas cuando dejas de empujarlas.

Por la noche he oído a mis padres moverse por la casa. Me ha parecido una coreografía antigua, aprendida hace años. Me ha recordado, con cierto encanto, que no hace muchos años esperarían a que estuviese dormida para poner los regalos junto al árbol en la nochebuena. Siempre ponemos árbol, y un pequeño belén de cerámica heredado de mi abuela sobre el recibidor. Un tributo a mi abuela, no a Jesucristo. He pensado que la vida adulta se parece bastante a eso: repetir movimientos hasta que parecen naturales.

Etiquetas