Padre 14/12/2025

Los domingos son traicioneros. No tienen la estructura del trabajo que te obliga a funcionar ni la promesa clara del descanso. Son una especie de espejo largo donde te ves demasiado tiempo. No se si el domingo debería escribir, no hay instrucciones claras al respecto.

He leído un rato por la mañana, pero sin concentración. Un ensayo político que llevo meses arrastrando. Estoy de acuerdo con casi todo lo que dice el autor, lo cual debería tranquilizarme, pero no lo hace. Me doy cuenta de que me resulta muy fácil adherirme intelectualmente a ideas que no afectan en absoluto a mi forma de vida. Es una militancia cómoda, de sofá y subrayado.

En el desayuno he pensado varias veces en decir algo, algo personal, pero no lo he hecho. Cuando mis hijos dejaron de ser niños yo dejé de ser espontáneo en casa. Juro que alguna vez lo fui. Es como si me hubiese solidarizado con su pudor adolescente. Así que he salido a comprar el pan, como siempre. Me gusta salir de casa y estar solo, siempre me ha gustado. Ensimismarme con cosas que me gustaría hacer y probablemente no haga. Mismo trayecto, mismo horno, misma conversación mínima con la dependienta. He tenido la tentación absurda de cambiar de sitio, de ir a otro barrio, como si eso significara algo. No lo he hecho. Algunos lo llaman sentido de pertenencia.

En el quiosco he comprado El País. Solo compro el periódico los domingos. De pequeño a mi hijo le gustaba hacer colecciones por fascículos. Siguen con la crisis del PSOE, el partido al que he votado siemper. El País hace un planteamiento sosegado, sin la inquina de otros periódicos.

Mi hijo me preocupa más de lo que digo. Empieza mañana y finge indiferencia, pero le conozco. Hay una mezcla de orgullo herido y miedo que me resulta demasiado familiar. Me he ofrecido de nuevo a llevarle, y me he dado cuenta de que también lo hago por mí. Mi hija, al contrario, se mueve con una ligereza que me desconcierta. Tiene una ironía que no sé muy bien de dónde ha salido. Ni su madre ni yo somos así de rápidos. A veces parece que nos observa como si fuéramos personajes de algo que ella ha entendido mejor que nosotros. Es la lista de la familia, debemos tener cuidado con eso.

Por la tarde hemos dado un paseo breve. El tiempo ha mejorado. Diría que ha sido un paseo agrada le.

Antes de dormir he pensado en lo fácil que resulta hablar de cambiar el mundo y lo difícil que es cambiar de café, de horarios o de silencios. Tengo muchas contradicciones, pero seguro que los demás también las tienen.

Es domingo, y ayer fue sábado. La bolsa está cerrada. ¿Cómo puede estar la bolsa cerrada durante dos días en el año 2025, cuando el mundo funciona a través de una carcasa tecnológica?

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