Hijo 14/12/2025

Mañana empiezo, lo que convierte a este domingo en un domingo de mierda.Hay una tendencia evidente a hablar mal de los domingos.

Desayuno familiar, normalidad forzada, tostadas estupendas, papá. Mi madre me mira como si fuera a una guerra. Yo hago ver que no pasa nada, que es un trabajo y ya está, con la técnica habitual: no hablar del asunto.

He salido a dar una vuelta solo. Auriculares puestos, música alta, C Tangana. Ni para eso soy original, joder.

Por la tarde he preparado la mochila. Ropa cómoda, el DNI, poco más. Me ha dado rabia que algo tan insignificante tenga tanto peso mental. Me repito que es provisional, que solo es dinero. Si no ganase ese dinero, me lo darían mis padres. Hay algo de rebeldía en ese querer ganar dinero, me digo. Cuidado con lo provisional. La fórmula podría ser esta: (Provisional x 10 trabajos)/ 5 años= Permanente.

Mi padre ha vuelto a ofrecerse para llevarme mañana. He aceptado. No por comodidad, sino porque rechazarlo habría sido demasiado simbólico. No tengo energía para gestos heroicos. Preguntaré a los currantes como van hasta allí, si me atrevo a hablarles el primer día. Mi madre me ha preguntado si el almuerzo se hacía en la nave o en alguna cafetería. ¿Cómo voy a saberlo? Me hará un bocadillo.

Etiquetas